Por la mañana mi mirada esquivaba el
nuevo sol,
Mis oídos esquivando tu voz cobarde,
Quien se excusa bajo banalidades
incoherentes…
Mientras el llanto se emancipa estrepitosamente,
Dejando de obedecer mi cordura y mi
racionalidad.
En mi tristeza nadie puede mandar,
A pesar del dolor sigo de pie…
Mi buen corazón debes ser fuerte e
intentar sonreír.
Porque esta solo fue una prueba más.
Estas paredes que tienen
claro lo que pasó…
Quizás nuestro cielo se
llenó de estrellas, las que opacaron nuestra luz,
Nos creímos invencibles,
pero el amor se nos apagó,
Dime… ¿Qué nos pasó?
Manos torpes que acarician mis
mejillas por temor,
Esa inseguridad de ser feliz,
Ese miedo a volar libre, por temor al
fracaso,
Pero… solo quien vuela, puede amar y
defender sus caídas.
Fuera discutía el clima, el ruido era
ensordecedor,
Pero lo que el viento a destrozado, la
pena lo revive, sólo corre y déjame llorar,
Simplemente fuimos lo que nunca
fuimos,
Fuimos solo lo que nos prometimos
aquella noche, y nos faltó valor…
Pienso a veces en ti,
Mil recuerdos a la mente me vienen.
Me pregunto si habrás pensado en mí,
Si llegaste a sonreír, si llegaste a
ser feliz.
Rompí las normas, fui en búsqueda de
mi destino,
Mi indulgencia me hizo soportar tanto
mal.
Es la historia de mi vida, con altos y
bajos…
Caí tanto y me levantaba sin llorar,
Fui azotado una y mil veces, pero me
puse de pie,
La realidad me devastó, hasta dejarme
sin aire,
Sin alas para volar, toqué fondo y me
resigné…
Y llegaste tú… Pero todo fue una utopía.