I
Primer Acto
Estaba devastado, acababa de enterarme de la
gran noticia a la cual siempre le tuve respeto, y más que respeto pánico. Mi vida
realmente cambiaría desde ese momento, todo lo que había vivido hasta ese
momento debería ser guardado para no volver a surgir, tomaría nuevas medidas,
pero debía ser fuerte, aunque debía resignarme a que desde ahora que todo sería
distinto, que no podría conocer a nadie más, ni siquiera en plano de amistad. Que
todo había sido muy bello para mí, pero que sin dudas llegaba a un fin, un término
de ciclo.
Abrí grinder, quería conocer gente en mi
misma situación, aunque no me daba el cuero de decirlo tan abiertamente, solo
mis amigos más cercanos lo sabían, ni siquiera lo sabía mi familia. Pero de la
nada me habló un chico misterioso, no podía ver su foto de perfil, porque en
realidad aparecía un tercio de su rostro y parte de su cuerpo. Sin embargo
llamó mi atención la amabilidad de sus palabras y bueno que compartíamos el
gusto por Pokémon. Definitivamente era un chico muy agradable y además
psicólogo, una profesión que me encanta y a la vez me asusta.
Fue pasando el tiempo, y diariamente nos hablábamos,
era interesante el chico, poco a poco supe más cosas de él, cosas un poco
triviales y de sus gustos, así como me enteré de sus preferencias, realmente no
me interesaba conocer esa faceta, pues mis intenciones hasta ese momento eran
otras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario