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El Final
A
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quella noche no pude conciliar el sueño, la decisión meditada en el día
después de poner en la balanza las cosas la situación no era muy favorable para
mí, dentro de la relación había entregado él mucho más que yo, y la verdad que
eso no era justo, debía tomar la decisión correcta pero realmente sentía miedo
de perderlo, pero no podía seguir pretendiendo cambiar a alguien, no podía ser
egoísta, tome mi celular miré la hora eran las 3:30 de la madrugada, y yo aún
no podía quedarme dormido, entraba a trabajar a las 8, tome nuevamente el
celular y le escribí un mensaje de texto a José, en el cual le decía que
necesitaba verlo urgente, que me fuera a
buscar al instituto a las 23 horas, deje el celular en el velador y baje a la
cocina a buscar agua, luego me acosté y después de mil vueltas en mi casa pude
quedarme dormido.
Me mantuve durante toda la
mañana pensativo, en mi trabajo me preguntaron muchas veces que me ocurría, a
lo que yo les respondía que nada, simplemente no había dormido bien, mientras
que en mi mente pensada en la mejor forma de decirle las cosas a José, pues yo
lo quería mucho sin embargo la decisión tomada era la más adecuada. Al salir de
mi trabajo y dirigirme al instituto seguía con la incógnita en mi cabeza de
cómo decirle a José sobre mis sentimientos, mas no era fácil para mi decirle lo
que ocurría, menos después de extrañarle tanto ya que no nos veíamos hace un
par de semanas. Quedaban diez minutos para que fueran las 23 horas, en mi
estómago un nudo no me permitía nada, no sabía cómo enfrentarlo, cómo decirle
la verdad, como saludarlo e incluso como mirarlo.
Al finalizar la clase salí rápidamente de la sala, me dirigí al baño me lave la cara, me mire en el espejo y tome aire, luego pensé llego el momento de actuar, baje rápidamente las escaleras y al salir del instituto lo vi parado enfrente, parado, afirmándose con un pie y con el otro afirmándose de la pared, sus pantalones negros y con aquella chaqueta que tanto me gustaba, lo extrañaba tanto, lo necesitaba tanto, que tuve dudas de seguir adelante con mi decisión, sin embargo sabía que tenía que hacer lo correcto, cruce la calle y lo salude con el beso más frio que en mi vida he dado, también sentía que el quedó con ganas de más, aunque también percibía en el cierta distancia.
-
¿Cómo estás?
-
Muy bien, y
¿tú?
-
Cansado, tuve
mucho trabajo hoy.
-
Me imagino,
debe ser la fecha, diciembre mucha gente solicitando cenas, comidas especiales,
y tantas cosas raras.
-
Un poco, tu
sabes toda esa gente que celebra navidad y todas esas celebraciones patéticas,
de las cuales no soy participe.
-
Yo creo que
eso es lo que más te cansa.
Estuvimos caminando por la avenida principal de peatones de la ciudad, conversando de mil cosas sin sentido, aunque en momentos nos acompañaba el silencio o más bien dicho la mayor parte del tiempo. No sabía cómo comenzar a hablar de eso, pero debía hacerlo, nos sentamos en una banca cerca de la parada de bus. Lo mire a los ojos y me explaye completamente.
-
José, necesito
decirte algo.
-
Dime
-
Lo que pasa es
que he estado pensando mucho las cosas, la verdad es que has sido
increíblemente maravilloso conmigo, me has hecho feliz durante todos estos
meses, de una u otra forma me has demostrado cariño y lo importante que soy
para ti, sin embargo yo no puedo ser egoísta y pensar solo en mí, en mi
felicidad ante la tuya. No puedo pretender seguir adelante con esto, cambiarte,
no es justo para ti, tú has entregado todo, en cambio yo nada.
-
¿Eso no más?,
o ¿debes decirme algo más?
-
Eso es todo,
no puedo seguir contigo, no puedo seguir haciéndote daño
-
Sabía que esto
iba a pasar, cuando leí el mensaje tuve una corazonada, si ya tomaste tu
decisión no puedo hacer nada, solo irme. La verdad es que quiero irme de aquí.
Diciéndome esto, nos levantamos, me acompaño al paradero, espero a que tomara el bus y se marchó caminando, sabía que era lo mejor para los dos pero sentí una angustia enorme al ver que su reacción no era la que me esperaba, el tenía ganas de llorar, recordaba su voz quebrada y se me encogía el corazón, quería bajarme e ir a buscarlo y decirle que me perdonara, que fui un tonto al decirle que lo nuestro no tenía futuro. Aquella noche comenzó a llover y no pude dormir.
Después de un tiempo
separados por esas casualidades de la vida nos encontramos en un parque, estaba
realmente oscuro y le tome el brazo, su reacción era la que realmente esperaba,
“agresiva”, sin embargo al decirle su nombre se tranquilizó y al reconocerme me
miro y simplemente nos besamos, en ese momento comprendí que el aún me quería,
y también que yo no lo había olvidado, pero lo nuestro no podía ser, sin
embargo quería seguir disfrutando de aquel momento, sus manos recorrieron mi
cuerpo, sus besos turbadores me enloquecían, sin más termine entregándome
nuevamente a él, en aquel parque, acostados en el pasto fuimos uno nuevamente,
ambos lo deseábamos con todas nuestras fuerzas, sin embargo cuando termino, nos
besamos por última vez. Ambos sabían que esto era el final, me vestí, solo nos
alumbraba la luna, lo mire una vez más, y con mis ojos llenos de lágrimas le
dije adiós y me marche para siempre.
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