A
veces extraño mi ración de vicio,
Me
encuentro solo esperando a que tú te decidas,
Me
abandono a mi suerte, esperando por ti.
Te
observo lentamente, y en mi cara se dibuja una sonrisa.
Recuerdo
aquella noche de intimidad.
Tú y
yo no decíamos nada, solo sentíamos
Mis
dedos se encadenan a ti, a tus risos
Siento
en mi piel, los temblores de tu cuerpo.
Fantasmas
que marcaron momentos,
Pero
hoy no tienen alma.
Es
normal sentir miedo, mirar atrás y arrepentirse de entregar lo que no debemos,
Las
palabras solo son el mapa de tus pasos,
Pasos
que guían tu camino.
A
veces nacen frases difíciles de ordenar,
Y
que existen palabras obligadas por el tiempo,
Pero
yo prefiero mirarte e imaginar todo,
Prefiero
amarte en silencio y vivir así.
Pero
esta noche deja que fluyan las palabras.
Te
escucho entre susurros pronunciar mi nombre,
Siento
tus caricias, aquel momento de intimidad aún permanece en mi mente,
Un
pensamiento como un estruendo aparece,
Y te
contemplo, como el más nítido espejo, y me pierdo
Me
pierdo en tus ojos que esquivan los míos.
Esta
noche no quiero saber cómo estaré sin ti,
Pues
no puedo evitar aquellas preguntas sin respuestas
Mis
pensamientos vuelan alto, fuera de mi cuerpo.
Y te
veo aquí, conmigo.
Adoro
tu sonrisa, la cual oculta secretos de dolor,
De
un pasado que guardas meticulosamente,
Junto
con tu nombre que no te define
Ya
que solo te autoproclama como mío.
No
tengo miedo a caminar,
Ya
que de cierta forma tu guías mis pasos.
Me
pierdo en tu mirada, que descaradamente me desnuda
Un
desnudo mágico, que pone en evidencia todo el erotismo de una acción,
Siento
esa electricidad cuando tus dedos recorren mi cuerpo.
Me
entrego al momento y a la satisfacción de sentirte tan cerca,
Das
pasos a tus miedos y a tu inseguridad
Yo
doy paso a mi locura y a mi deseo enérgico por tenerte cerca.
Y sé
que tú también quieres tenerme cerca,
Lo
sientes, lo necesitas, lo necesitamos.
Adoro
esas miradas que hablan más que las palabras,
No
necesitas articular frases para poner en evidencia tus deseos,
Porque
en esos momentos nuestros,
En
donde los demás existen, pero solo somos dos protagonistas
Tus
ojos me besan, y siento la caricia de un beso sin que toques.
Y
cuando tus labios se posan en los míos tímidamente,
Me
envuelves en ese vicio de no dejarte
En
ese vicio que comparto cada noche con mi almohada
Cuando
te pienso, cuando te sueño.
Te
gusta mi olor, mi piel, mi suavidad,
Me
gusta tu miedo, tu timidez y tú entrega
Aquellos
toques de nuestras frentes
Que
me hacen sentir deseado por ti.
Dices
todo a su tiempo,
Tiempo
que se valora, porque no se recupera
Hoy
estoy aquí y te invito a vivir el presente.
Las
cosas cambian, pero los deseos se conservan.
Y
bajo el abrigo de unos cuantos testigos,
Testigos
son nuestros pies, por aquellas caminatas contigo
Testigos
han sido las estrellas que han compartido el camino
No
nos importaba la hora, no nos importaba el frio
El
miedo, el silencio que levemente nos interrumpía y que no era incomodo
Bajo
aquellos testigos
Declaro
que me gustas, que quiero estar contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario